Con motivo de una solicitud de investigación histórica de uno de mis clientes, el 15 de junio de 2010 llegué a las nueve de la mañana a la ciudad de Victoria. Luego de unas horas de exitosa investigación en la fría oficina del Registro Civil dirigí mis pasos hacia la Notaría y Conservador de Bienes Raíces. Mientras esperaba mi turno para ser atendido hice un comentario a una de las oficiales que daba atención: "Es una pena que Victoria no tenga un museo, habiendo tanto historia para mostrar: el ferrocarril, los colonos". "Sí, es verdad", respondió. Luego recordó que alguien había dejado un libro para publicitar su venta. Me lo facilita y lo hojeo con interés. Su título es ya muy atractivo: "Huellas de Familia: Colonias Europeas En La Frontera (1883-1900)". Leo el índice:
"Capítulo I Proceso Colonizador"; "Capítulo II Estadísticas"; "Capítulo III Genealogías por colonia"; "Listado alfabético de colonos", y "Fuentes consultadas". Es necesario que mencione la lista de las colonias, en la que el autor ubicó a las familias inmigrantes: Adencul, Chanco, Choque-Choque, Colo, Contulmo, Dumo (Dulmo), Ercilla, Freire (Allipén), Galvarino, Lautaro, Nueva Imperial, Ñielol, Púa, Purén, Quechereguas, Quillem, Quino, Quinquilco, Salto, Temuco, Traiguén, Tricauco, Victoria.
Noto que el libro no ha sido publicado a través de una editorial, si no que ha sido impreso gracias a fondos obtenidos a través de FONDART, luego de que el autor obtuviera este beneficio del Estado chileno. Al no poderlo comprar en una librería, busco información del autor, para poder contactarme con él y solicitarle me venda una copia. En mi cuaderno de investigación de campo anoto los antecedentes necesarios:
SERGIO VENEGAS AEDO
servenegas23@yahoo.es
Información acerca del profesor Sergio Venegas Aedo
Al final de aquel día, una vez llegado hasta mi hogar en la ciudad de Temuco, escribo un mensaje de correo electrónico a este atento profesor, quien, desde la cordillerana localidad de Lonquimay, me hizo llegar prontamente un ejemplar de su excelente trabajo.
Mi visita a la Notaría de Victoria fue doblemente exitosa: hallé la inscripción del título de dominio de un colono alemán y hallé "por casualidad" este excelente trabajo de investigación y recopilación efectuado por un ciudadano nativo de la Región de la Araucanía.
Muchas veces la aparición "milagrosa" de este tipo de fuentes confiables ayuda de manera extraordinaria a aquellos que les interesa la búsqueda de datos históricos, convirtiéndose este tipo de obras en un ahorro de tiempo, recursos y energías. El trabajo de investigación de aquellos que aman su tierra, como lo es este profesor nacido en la ciudad de Lautaro y actual docente del liceo de Lonquimay, puede ayudar a encontrar la hebra a quienes tengan ancestros que hayan sido colonos en Araucanía (especialmente alemanes, suizos, españoles, franceses e italianos), cuya inmigración hasta estas tierras sureñas dieron pie a la formación de familias, estando sus apellidos aún presentes en estos tiempos.
La cantidad de tiempo que llevo realizando búsqueda de información y estudiando los antecedentes reunidos, referentes a mis ancestros, me han permitido ganar bastante experiencia y ya me considero un profesional en la investigación histórica familiar.
A través del tiempo he podido realizar la tarea de hallar datos y documentos que me ilustran sobre las personas y "la vida y obras" de varios de mis ancestros y de parientes que han ido 'apareciendo', teniendo ya lo suficiente como para escribir la historia de una de mis ancestrales ramas familiares.
Un 'Cuadro de Grupo Familiar'
Conversando sobre el tema con diferentes personas, me han comentado el que desean conocer historia de sus familias, pero que es muy difícil para ellas, ya que "nadie ha guardado papeles", o "los botaron a la basura", o les han dicho que "no existe información". A todos ellos les he relatado mis variadas experiencias sobre el asunto, hasta aquellas que se pueden considerar como milagrosas, por la manera inexplicable en que antiguos documentos originales han aparecido, dándome las más perdurables satisfacciones y alegrías al conocer sobre la existencia de gente que alguna vez vivió y que han sido olvidados por no haber dejado diarios de vida u otros recuerdos de su pasada por este mundo. Mi testimonio es que siempre hay algo que nos vinculará con ese antecedente que nos declarará la presencia, en alguna pretérita época, de una persona que fue nuestro ancestro o alguien que con su presencia influyó en nuestra familia. Inclusive me he dedicado a averiguar información histórica sobre los lugares en los que mis antepasados habitaron y el contexto histórico en el que sus vidas se desenvolvieron, de manera que tengo una visión más cabal sobre ellos, entendiendo sus penurias y las decisiones que tuvieron que enfrentar en algunas épocas de sus vidas.
Este interés de otras personas por la búsqueda de historia familiar y de parientes ya idos de este mundo, y de su "imposibilidad" de hallar documentos relacionados con ellos, me ha dado la idea de ofrecer mis servicios remunerados, con las respectivas formalidades de carácter legal tributario, como lo es el tener declarada una Iniciación de Actividades, con la respectiva emisión boletas de honorarios, por lo que desde ya estoy disponible al requerimiento de cualquier persona interesada que desee saber sus orígenes o sobre aspectos históricos de su familia, especialmente chilenas, de cualquier lugar del país, aunque puedo dar orientación en la búsqueda de ancestros que hayan llegado a Chile con el carácter de colonos, o con otros motivos.
Mi abuelo paterno
La real dimensión de mi trabajo de investigación es del "Historiador Familiar", el que me satisface más plenamente que el de "genealogista", debido a que de manera más plena posee una doble función: genealogista e historiador. Ambos términos están definidos en el Diccionario de la Real Academia Española, de la siguiente manera:
Genealogista. Persona entendida en genealogías y linajes, y que escribe sobre ellos.
Historiador. Persona que escribe historia.
La tarea de investigación tiene muchas facetas. En algunas ocasiones el avance es extraordinariamente rápido, pero en muchas otras sólo existen incógnitas y hay que utilizar pocos datos y utilizar el método de extrapolar y seguir "tincadas", hasta lograr el hallazgo del documento que atestigüe o verifique aquel dato que enriquecerá el contenido de la historia familiar. Es por ello que en la investigación histórica y genealógica los plazos son relativos. Los antecedentes iniciales correctos y fidedignos ayudan mucho en la búsqueda de otros, y en la rapidez de encontrar nuevos. Las historias y la tradiciones orales que estén en la memoria de una persona pueden ayudar en una orientación general, pero aquel "viejo papel" que está guardado en algún rincón de sus pertenencias es quizás el punto de inicio en la dirección correcta. También me es necesario declarar que a medida que se requiera encontrar información cada vez más antigua, el tiempo empleado por el investigador para hallarla es aumentado proporcionalmente; lo mismo se aplica a familias constituidas en zonas extremas del país, en donde el registro de personas no siempre es posible hallarlo de manera inmediata.
Memoria del Ministerio de Colonización, con antecedentes demográficos de colonos
A quienes les interese el obtener conocimiento acerca del origen de su familia y de la participación de sus antiguos integrantes dentro de la sociedad chilena (oficios, empleos, profesiones, acontecimientos, etc.), no importando su nivel o clase social, ofrezco estos dos servicios de manera individual o conjunta: ¿Sólo necesita saber nombre, lugares y fechas? Puedo crear para usted un Cuadro Genealógico y su correspondiente Cuadro Familiar, remitiéndole éstos más las copias de los originales de los documentos en que los antecedentes aparecen. ¿Desea saber algo de la historia de la familia o de un integrante en particular de ella?. También puedo realizar la investigación para usted, redactando la historia basada en los antecedentes que yo logre recopilar desde los distintos entes u organismos que posean documentos histórico/demográficos, copias de los cuales le remitiré.
Éste es mi ofrecimiento: ayudar a abrir las puertas al conocimiento de vuestros ancestros y al encuentro con las raíces, que le ayudarán en la comprensión del porqué de su manera de ser. ¡Queda hecha la invitación!