Mostrando entradas con la etiqueta lápida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lápida. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de septiembre de 2014

"¿Dónde habrá sido sepultado?" Lápidas de sepulturas: encontrando información, sin moverse de su casa (gracias a BillionGraves.com)

No son pocas las ocasiones en la que hemos consultado en la oficina de adminisración de un cementerio, tratando de hallar la ubicación de la sepultura de un antiguo familiar y nos hemos encontrado con la noticia de que no existen registros de aquella época. También puede ocurrir que no sepamos cúando ni dónde falleció el pariente, o que habiendo fallecido en una localidad no fue sepultado en su respectivo cementerio. En este útimo caso, el lugar de sepultación puede haber quedado anotado en la partida de defunción, pues se requiere una autorización especial para efectuar la inhumación en un cementerio que no sea el de la localidad en la que se produjo el fallecimiento. Cuando nos topamos con estas incógnitas o ignorancia, deseamos tener una ayuda extra: algo o alguien que sepa del acontecimiento de la defunción y del lugar en el que está aquella sepultura que anhelamos encontrar. Pues bien, vivimos los días en los que la información sobre casi "todas las cosas" está ante nosotros, para que la utilicemos en beneficio de complementar y completar nuestra historia familiar o para ayudar a que otros también tengan la misma experiencia.
 
 Sepultura de mis abuelos paternos, con la lápida que los identifica

Hace un tiempo atrás apareció una nueva herramienta en la Web, que permite la búsqueda de personas inhumadas en cementerios del mundo. Se trata del sitio www.BillionGraves.com (traducido al español, es algo así como "mil millones de sepulturas"). Su base de datos se alimenta de las imágenes de lápidas de sepulturas, a la que se añade la información extraída de ellas, tal como el nombre del fallecido, fechas de nacimiento y de defunción y, en general, todo aquello que esté escrito en el mármol o losa. Voluntarios de todo el mundo, que se han dado cuenta de que esta herramienta es muy útil para el hallazgo del cementerio y hasta del lugar exacto en el que se halle la sepultura de un pariente, toman fotografías de aquellos registros en piedra con sus smartphones y luego los "suben" al sitio Web del proveedor del servicio, en donde se podrán hacer índices, leyendo y transcibiendo la información disponible en las fotografías. Todo este proceso es gratuito para todos los que aportan o buscan datos en aquel sitio Web. Los voluntarios que deseen cooperar con fotografías de lápidas únicamente necesitan crear una cuenta de usuario (registrarse en BillionGraves), disponer de un smartphone con GPS e instalar gratuitamente la aplicación (según sea su sistema operativo, en AppStore o en Google Play).


Hace ya un año, tal fue mi entusiasmo con el hallazgo de esta herramienta para la investigación, que creé mi cuenta de usuario (en aquel entonces aún no estaba disponible en idioma español, pero ahora ya existe la opción de cambiar el idioma de lectura) y luego hice un esfuerzo financiero y cambié mi viejo teléfono móvil por un smartphone. Ello me permitió acudir hasta el cementerio en el que se encuentra la sepultura de mis abuelos y fotografié la lápida. Hice lo mismo con el de otros familiares y más tarde comencé con mi proyecto de fotografiar las lápidas de los nichos más antiguos de aquel cementerio, que datan de fines del siglo XIX. Subí las imágenes al sitio web de BillionGraves y posteriormente he ido indexando la información que figura en aquellos viejos registros de piedra. Ahora, para cualquier persona que consulta la base de datos, es posible ver las imágenes y los datos extraídos, que voluntariamente he subido e indexado (ver imagen inserta a continuación)


Un usuario registrado en BillionGraves puede utilizar la herramienta "Añadir Cementerio", para que cuando se utilice la aplicación instalada en el teléfono inteligente, su GPS conecte las imágenes a la información georeferencial guardada en el sitio Web. Así es posible cooperar con otros voluntarios, ya que uno mismo, si no puede visitar un cementerio lejano, permitirá que cualquier usuario pueda visitarlo y fotografiar lápidas, al ser reconocido ese cementerio por el software y el GPS instalado en su smartphone.

Ayudemos a esta causa de manera voluntaria, poniendo a disposición de toda persona que los busque, el lugar de sepultación de sus ancestros, permitiéndoles acceder además a los datos demográficos de ellos, que fueron registrados en aquellas lápidas. Su aporte puede servir a otros, y el de aquellos podrá también serle de gran utilidad a usted.

sábado, 21 de noviembre de 2009

Visitar un Cementerio

Sepultura de mis abuelos paternos

Recuerdo que en mi infancia había un ritual familiar de casi cada mes: visitar la sepultura de mis abuelos paternos. Cada vez que mi padre tenía días de descanso (era un maquinista de los Ferrocarriles del Estado), algún fin de semana él decía algo así como: "vamos a ver los abuelitos, al cementerio". Mi madre preparaba algo rico o compraba algún confite para nosotros, sus niños, y hacer más entretenida la larga caminata desde nuestro hogar en la Población Dreves de Temuco, yendo por calle Dinamarca hasta la Avenida Alemania, y desde allí, por calle Prieto Norte, llegábamos a la Avenida Balmaceda con sus amplios bandejones centrales. Antes de pasar al Cementerio General de Temuco, mi padre nos invitaba a visitar a su amigo de la infancia y compañero de colegio, don Aníbal Sepúlveda, quien tenía una fundición en la cercanías del cementerio. Allí pude observar el proceso de fundición en crisoles y la confección de artículos metálicos para las sepulturas; creo que era un negocio relacionado, más que nada, con el ambiente funerario. Desde allí sólo era cruzar al lado Norte de la Avenida Balmaceda y acceder por el ancho acceso al antiguo camposanto temuquense. Recorríamos la calle principal, girábamos a la izquierda y seguíamos caminando hasta llegar al patio en que estaba la sepultura de mis abuelos. Limpiar la sepultura de un poco maleza que crecía, poner flores, pasar una escobilla con cerdas de acero para sacar el musgo, eran las tareas que reiteradamente se hacían, mientas mis hermanos y yo recorríamos los "laberintos" que formaban las diversas sepulturas. Al retirarnos del lugar, pasábamos frente a sepulturas que tenían el símbolo de la estrella de David, y mi madre, con respeto, nos decía: "ahí están sepultados israelitas".

Mucho tiempo viviendo fuera de la ciudad de Temuco me hicieron borrar de mi mente el lugar exacto en que hallaba la sepultura de mis antepasados paternos. Asi es que, muchos años después, ya viviendo nuevamente en la ciudad de mi infancia, regresé al Cementerio General de Temuco, visité la Administración y, con la fecha de defunción de mi abuelo, solicité se me indicara el sitio en el que estaba aquella sepultura. La excelente atención que se me brindó dispuso mi mente para "reencontrarme" con los abuelitos, que en vida no conocí. Con emoción llegué al sitio, preparé mi máquina fotográfica y allí me retraté.

Presidente Domingo Santa María (1825-1889)

Durante el mandato del Presidente don Domingo Santa María, siendo su Ministro del Interior don José Manuel Balmaceda, la publicación de la Ley número 1895, promulgada con fecha 2 de agosto del año 1883, sobre de Inhumación de Cadáveres, "marginó a la Iglesia de la administración de los cementerios y permitió que se enterrara a personas de cualquier creencia religiosa, oficializando de este modo la secularización de los espacios de la muerte". Éste es el caso del antiguo Cementerio General de Temuco.

Ley de Inhumación de Cadáveres (www.memoriachilena.cl)

Otro buen instrumento o recurso para la investigación de la historia familiar es precisamente visitar el cementerio en el que fueron sepultados los restos de nuestros familiares, portando una cámara fotográfica que guarde la respectiva imagen de la lápida. No es poco frecuente encontrar que al buscar datos de un ancestro, nos encontremos que en la misma sepultura hay también una placa conmemorativa que recuerda que en el mismo sitio también fue sepultado otro pariente y, normalmente, podemos hallar fechas de sus defunciones. Algunas veces, las lápidas están desteñidas, o la pintura que marcaban las palabras labradas en sobrerrelieve o en bajorrelieve ya no existe, por cual ya no se puede apreciar simple a vista la información que buscamos. En estos casos, es conveniente llevar un trozo de papel fino y transparente, del tipo "papel volantín" u otro que nos permita "calcar" la imagen, para ello usando con cuidado lápices de cera para marcar el dibujo de las palabras.