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miércoles, 22 de julio de 2015

Inmigrantes de Oriente Medio: los árabes en Araucanía

Ya se nos ha hecho casi habitual conocer una nueva publicación del profesor de la cordillerana comuna de Lonquimay (nombrado Embajador Cultural de Lautaro), don  Sergio Venegas Aedo. En el pasado, entre otros escritos de este reconocido investigador y escritor, ya habían sido publicados "Huellas de Familia: colonias europeas en La Frontera (1883-1900)" (2008), "Pehuenches y colonos: familias fundadoras de Lonquimay" (2010) y "Lautaro y sus familias fundadoras" (2013). Estos volúmenes expresan una recopilación de nombres de colonos extranjeros y de familias de aborígenes o nacionales, que dieron origen o que con su instalación apoyaron la fundación de los mencionados poblados.

Venegas, con un sincero interés en los orígenes del establecimiento de otros inmigrantes no estudiados con anterioridad, realizó una investigación y compilación de antecedentes sobre la llegada a La Araucanía de quienes ha llamado las "gentes de buena tela", haciendo uso de una analogía y la relación con ella de la más conocida de las actividades comerciales de aquellas personas, las de origen árabe. Es así como este autor regional nos ha presentado un nuevo texto de consulta: "Árabes en La Araucanía: Gentes de Buena Tela".
Portada del libro "Árabes en la Araucanía: Gentes de Buena Tela"

Este texto describe el proceso migratorio árabe, en sus diversas oleadas (desde finales del siglo XIX); luego se refiere a los comerciantes que existían en varas comunas de las provincias de Malleco y de Cautín. Seguidamente hace una descripción genealógica de las familias halladas en distintas localidades: en Angol, los Ahuile, Ananías, Asad, Batarse, Cattan, Giacaman, Hales, Hammoud, Hechem, Lama, Manoli, Miquel, Nazal, Selaive, Sufán y Yechi; en Carahue, los Jadue, Majluf, Mazu, Tuma; en Cherquenco, los Mahmoud, Mustafa, Riadi, Seitun; en Chol Chol, los Buzada, Hadda y Hazbún; en Collipulli, los Awad, Antar, Chahin, Riadi, Samur, Telchi, Zaror, Zerené y Ziadi; de Cunco, los Gasale, Mohor, Nazal y Uauy; y así, con otras distintas familias de Curacautín, Ercilla, Freire, Galvarino, Gorbea, Lautaro, Loncoche, Lonquimay, Los Laureles, Los Sauces, Lumaco, Nueva Imperial, Perquenco, Pitrufquén, Pua, Pucón, Puerto Saavedra, Purén, Renaico, Selva Oscura, Temuco, Toltén, Traiguén, Victoria y Villarrica. El libro finaliza con una nómina alfabética de las familias árabes de la Araucanía y una buena bibliografía, fuentes imprescindibles que testifican de una época pasada, en la que aquellas familias se asentaron, organizaron y aportaron a la sociedad nacional.

En poco más de doscientas páginas, "Árabes en La Araucanía: Gentes de Buena Tela" nos deja un testimonio de la existencia de inmigrantes provenientes del Medio Oriente, que no llegaron a Chile como colonos, si no como inmigrantes en busca de libertad religiosa, paz, y mejores posibilidades de progreso económico. El profesor Venegas expresa en la introducción de su texto: "Con el título "ARABES EN LA ARAUCANÍA: GENTES DE BUENA TELA" quisimos reconocer primero su identidad de pueblo comerciante (especialmente en el negocio de los géneros) y que han sido un incalculable aporte al desarrollo económico de nuestra región y al país, por supuesto. Y en segundo lugar, porque estamos convencidos de que han sido gente de trabajo, de esfuerzo, gente sencilla, cariñosa, valores reconocibles en ellos y que han sido y que seguirán siendo, sin duda, su gran tesoro. En síntesis,  los árabes en Chile y sus descendientes han sido, en su gran mayoría, gentes "de buena tela".

domingo, 16 de febrero de 2014

Las víctimas del naufragio del Vapor "Cautín" (19 de enero de 1948)

La tragedia del volcamiento y hundimiento del Vapor "Cautín", un transporte de carga y de pasajeros que realizaba la ruta Carahue a Puerto Saavedra, y viceversa (ver "Verano del 48: El hundimiento del Vapor Cautín") acarreó consigo el inesperado fallecimiento de hijos (algunos de corta edad), padres y madres, no así la de la tripulación que, según se informó, viajaba bajo los efectos del alcohol. Los centenares de viajeros fluviales que se embarcaron en la nave viajaban a la festividad religiosa de San Sebastián, a realizarse en la localidad de Nehuentúe. La religiosidad de la gente mandaba asistir a aquella peregrinación, por lo que nadie esperaba que aconteciera la desgracia  frente a la curva "Vende Patos", poco antes de arribar al puerto fluvial en el que se realizaría la festividad.
Sector costero en el que se desarrollaron los hechos de la noche del 19 de enero de 1948

El volcado y hundido Vapor Cautín (www.clave9.cl)

A sesenta y seis años de aquella desgracia, ya casi nadie conoce los nombres de quienes fueron las víctimas de aquel hecho, salvo algunos familiares y descendientes directos de aquellos desafortunados y devotos pasajeros, por lo que he sentido necesario el traerlos hasta presente, para que no se les olvide para siempre, esperando que a más de alguien pueda serle útil en el futuro esta noticia. La lista la transcribo de una publicación contemporánea del suceso, hecha por la Imprenta "Abecé" de Temuco, copia que me fue proporcionada por don Jorge Echeverría Schalchli, descendiente de una familia que para ese entonces tenía su domicilio en la localidad de Carahue (ver ""Carahue y Nueva Imperial: el negocio de la producción, compra y venta de maderas nativas. Recordando a dos de su comerciantes").

Las víctimas del Vapor Cautín:
(La transcripción es literal desde el impreso aludido, por lo que pudieran existir nombres y/o apellidos mal escritos)

  1. Lina Sheid G.
  2. Sara González L.
  3. Juana Roa Durán
  4. Sabina Henríquez Paredes
  5. Ema Ávila de Escalona
  6. Guillermina Fabres Gutiérrez,
  7. Omar Hermosilla Ceballos
  8. Miguel Valladares
  9. Isabel Silva Roa
  10. Felicinda Salas v. de Molina
  11. Petronila Painán de Lagos
  12. Uberlinda Cabrera Puga
  13. Santiago Morales Rivera
  14. Fidel Curiñir Mendoza
  15. Raúl Cayupil Aucarmil
  16. Osvaldo López Muñoz
  17. Rosa Curiñir M.
  18. Leontina Montesinos T.
  19. Rosalba Ortiz
  20. Rosa Gómez
  21. Tomás Jorge Sánchez
  22. Ismenia Silva Roa
  23. Juana Elisa Burgos
  24. José Alberto Matamala
  25. Ida Fernández Rivas
  26. José Segundo Muñoz González
  27. Norma C. Muñoz
  28. María Delia Cáceres
  29. Juana del C. Parra
  30. Isabel Alister Contreras
  31. Eliana Himean
  32. Hugo Muñoz Astete
  33. Mario Muñoz Cid
  34. Norma Inés Tapia
  35. Lucía Acuña Acuña
  36. Silvia del C. Sáez
  37. Natalia Figueroa
  38. Uberlinda Acuña Acuña
  39. Elena Fica
  40. Federico Baier Campos
  41. Eleodoro Aguayo Vivanco
  42. Pedro Millanao
  43. Mario Caro Ortiz
  44. Esterlina Rivera Durán
  45. Rosalba Hodge de González
  46. Ferisanda Salas Carrillo
  47. Luisa Sheid
  48. Marta Victoria Acuña
  49. Isabel Santos López
  50. Selma Anguita V. de Castro
  51. Joaquín Soto López
  52. Misael Escalona Barra
  53. Lidia Sáez de Arellano
  54. Luis René Pincheira
  55. María Teresa Bastías
  56. Juan Roa Ríos
  57. Aída del C. Gutiérrez
  58. Carlos Guillermo Riffo H.
  59. María Díaz Acuña
  60. Darío Orrego Vásquez
  61. Emilio Peña Espinoza
  62. Víctor Rojas Muñoz
  63. Manuel Olivares Ramos

domingo, 24 de febrero de 2013

"Lautaro y sus familias fundadoras"

Como otros de los antiguos poblados de la otrora llamada región de La Frontera, Lautaro nació como un fuerte militar, durante la época de la llamada Pacificación y ocupación de La Araucanía, como resultado de la formación de una línea de penetración del Ejército y consolidación del Estado de Chile en el Territorio de Colonización. El 18 de febrero del año 1881, en la altura de la barranca en cuyo fondo corría el caudaloso río Cautín, don Manuel Recabarren Rencoret, Ministro del Interior del Presidente don Aníbal Pinto, funda el Fuerte "Aníbal Pinto", una semana antes de que hiciera lo mismo con el Fuerte Temuco, 30 kilómetros aguas abajo del mismo río. La construcción de la empalizada y del Cuartel, precedieron a la llegada de las familias de los soldados y a la construcción de sus chozas y, con posterioridad, a sus casas de madera que fueron conformando una villa en torno al Fuerte. Con ellos llegaron los comerciantes y, unos pocos años más tarde, fueron instalados por el Gobierno lo colonos europeo traídos para poblar ese territorio.


Con motivo de la conmemoración de un nuevo aniversario de la fundación de Lautaro, el investigador, historiador y poeta de origen lautarino, profesor don Sergio Venegas Aedo, ha publicado recientemente una nueva obra relativa a historia local (ver el post sobre otra obra literaria del mismo autor: "Huellas de familia: Colonias Europeas en La Frontera (1883-1900"). Su nuevo libro, titulado Lautaro y sus Familias Fundadoras, es el resultado de su investigación dirigida a recuperar, reconstruir y organizar la información sobre las familias que participaron durante el proceso de formación del pueblo de Lautaro. Esta obra contiene una descripción del contexto en el que se instaló el Fuerte militar Aníbal Pinto y la posterior formación del poblado de Lautaro; una lista de los títulos de merced de tierras a familias mapuches que tenían su residencia ancestral en la zona; listados de los colonos europeos que fueron instalados en la Colonia de Lautaro, de Quillem y Ñielol; una lista de los colonos nacionales instalados en la Colonia de Quintrilpe y Don Bosco; listas de los primeros comerciantes, de patentes fiscales, de empleados y militares, de personas y sus oficios; de dueños de propiedades (con individualización del número del sitio y manzana, acompañado de un plano general con sus ubicaciones); una nómina de los matrimonios de lautarinos efectuados en la oficina del Registro Civil de Temuco entre los años 1887 a 1894 (cuando aún no había oficina en Lautaro), y desde 1895 a 1910 en Lautaro; y un listado de los principales fundos e industrias de la primera época de aquella localidad. En su capítulo segundo el autor incluyó datos genealógicos de algunas familias mapuches y en su capítulo final hay datos genealógicos de algunas familias presentes desde el tiempo de la fundación del Fuerte. El libro es ilustrado con mapas y planos de ubicación y algunas fotografías de documentos históricos.


Para la adquisición del libro, los interesados deben contactarse con su autor, el profesor Sergio Venegas Aedo, en su dirección de correo electrónico: servenegas23@yahoo.es